domingo, 30 de noviembre de 2008

Ya está aquí el Adviento.

Otra vez es Adviento. Otra vez rezamos las oraciones de la expectación y de la constancia, los actos de la esperanza y de la promesa. Y otra vez toda la miseria y la expectación se aglomeran en la palabra VEN.
¡VEN! Oh! extraña oración, ya has venido, pusiste tu tienda de campaña entre nosotros, has participado de nuestra vida con sus pequeñas alegrías, con su larga rutina y su amargo fin, ¿Podíamos invitarte con nuestro VEN a algo más que a esto? Y sin embargo llenos de esperanza, te decimos:
TÚ ERES EL QUE TIENE QUE VENIR.
Tú vienes. Esto no es el pasado ni el futuro, si no el presente que se va llenando de sí mismo. Siempre está presente la hora de tu venida. Haz que vivamos en esta hora para que en ti, oh Dios que ha de venir.

K. Rahner.

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