domingo, 29 de marzo de 2009

LA ADULTERA PERDONADA


En el pasaje de Juan, de la "Adúltera Perdonada" que todo hay que decirlo es ENTERAMENTE SUYO Y NO ES UN AÑADIDO como han sugerido muchos, es más, del estudio filológico se puede concluir que hay muchas palabras comunes con otros pasajes del Evangelio de Juan, pero esto es cuestión de otro comentario exegético; pero volviendo al hilo del inicio, del pasaje entresacaremos dos descripciones que se hacen de la actitud de Jesús escibiendo en el suelo. El otro día, mi hijo pequeño, Chisco de Asís, me preguntó ¿ qué escribía Jesús en el suelo cuando los escribas y fariseos le preguntaron que hacer con ella? Es una pregunta no sólo difícil de contestar sino que lleva intrínsecamente toda la teología de la creación y el mandamiento mayor que Jesús nos dejó al subir, voluntariamente, a la Cruz.

" Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra. Pero, como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: "Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra", E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra. "

Jesús, el Padre y Yo somos UNO, no escribe los mandamientos, es decir, Las Tablas de la Ley, sobre piedra sino sobre la tierra. Dios - Su Padre - escribió las Tablas de la Ley con su Dedo, ahora, Jesús - Su Hijo - no nos proporcionará unas tablas de piedra con los mandamientos escritos con el fuego del Dedo de Dios, sino que, con su Dedo sobre la Tierra, aquí la tierra es el barro moldeado por Dios sobre el cual sopló Yahve o el polvo que, mezclado con saliva, huntó Jesús los ojosdel ciego de nacimiento devolviéndole la vista, Jesús crea una nueva creatura, como profetizó Jeremías: " Pondré mi Ley en su interior y sobre sus corazones la escribiré " o como también lo hizo Ezequiel : " ..Y os daré un corazón de carne ".

Después de meditar todo esto y pidiendo ayuda al paráclito para que nos infunda el don del Entendimiento y exégesis, podriamos leer, con los ojos del espíritu y la acción carismática, lo que Jesús dejó escrito sobre aquel polvo de Jerusalén, allí al lado del Templo, que, con los años, todavía ha quedado más troquelado : " agapao " , que es significante y signifiado del amor que Jesús nos donó a través de la Cruz y nos roció con su agua, bautismo, y con su sangre, consagración.


No hay comentarios: